Los dos lados valen lo mismo.
No trabajamos para uno en contra del otro. Quien busca y quien publica, sea un dueño directo o una inmobiliaria, tienen las mismas herramientas y las mismas reglas.
Dos lados, un mismo sí.
Quien busca manda decenas de mensajes que nadie contesta, repite su historia en cada consulta y muchas veces queda afuera sin que nadie lo mire. Quien publica recibe un aluvión de “¿sigue disponible?”, no sabe quién puede pagar ni qué garantía trae cada uno, y pierde semanas en visitas que no llevan a nada.
Los portales ayudan a encontrar. Nadie ayudaba a que los dos lados se elijan. Para eso hicimos Syndeo.
Viene del griego συνδέω, y quiere decir «unir».
Literalmente, «atar juntos». Es lo que hacemos: unir a dos partes que se estaban buscando y no se encontraban. El nudo que a veces ves en nuestro logo es eso: dos hilos que se cruzan una vez y quedan atados.
Que alquilar deje de ser una búsqueda a ciegas y vuelva a ser lo que siempre fue: un acuerdo entre personas que se eligen.
Queremos que nadie tenga que rogar por una visita ni contestar cien veces la misma pregunta. Que quien busca llegue a la conversación sabiendo que del otro lado también lo quieren, y que quien publica hable con quienes cumplen lo que pide. Menos ruido, más acuerdos, y acuerdos que duren.
No trabajamos para uno en contra del otro. Quien busca y quien publica, sea un dueño directo o una inmobiliaria, tienen las mismas herramientas y las mismas reglas.
Nadie recibe mensajes que no eligió. La conversación empieza cuando los dos dijeron que sí, y no antes.
Lo que cuenta es lo que el alquiler necesita: el ingreso en relación con el alquiler, la garantía, el plazo, las fechas, las mascotas. Nunca quién sos.
Te pedimos lo justo para alquilar. Tu teléfono y tu mail los compartís vos, cuando se abre la puerta. Y si te querés ir, borramos todo.
Syndeo combina tus condiciones con modelos avanzados de inteligencia artificial para filtrar, encontrar compatibilidades y ordenar lo que ves. Los modelos leen cada aviso y cada perfil, entienden lo que pide cada lado y miden cuánto coinciden, para que lo más afín te llegue primero.
Se dice sin-DÉ-o, y se escribe con y.
Dos lados, un mismo sí.